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Mujeres malas en la literatura: 2 personajes escondidos durante dos siglos

Mujeres malas en la literatura: 2 personajes escondidos durante dos siglos

  • Las mujeres malas en el siglo XIX. Conoce dos personajes literarios ocultos porque renegaron las normas para actuar según sus deseos.

Dos siglos parecen poco tiempo para disfrutar el encanto atemporal de las historias antiguas. En ellas, la mujer es quien causa más fascinación y curiosidad. Por el impacto inmoral que pudieran tener, muchas fueron ocultas entre páginas. Conoce dos personajes femeninos literarios escondidos del público porque renegaron las normas para actuar según sus deseos.



Drama, romance, coquetería, inspiran las obras producidas o ambientadas dentro del siglo XIX. Suman curiosidad por saber cómo vivían mujeres y hombres; sus costumbres, lenguaje, vestidos largos, sombreros XL, rizos excesivos. El encanto y caballerosidad doblegan hasta la etiqueta francesa e inglesa más estricta.

mujeres siglo XIX

Afortunadamente, el cine y televisión nos regalan constantemente adaptaciones fílmicas de libros clásicos del periodo. Algunos ejemplos recientes, muy recordados son Orgullo y prejuicio (2005), Anna Karenina (2012); obras de Jane Austen y León Tolstoi, respectivamente. Así como tramas contemporáneas, como el drama gótico de Guillermo del Toro, Crimson Peak (2015), hasta el último éxito de Netflix, Bridgerton (2020).

¿Quién era Buena mujer en el siglo XIX?

Una buena mujer siempre debía acatar instrucciones, le gustara o no. Quienes transgredieran dicho estatus; sin importar si fue una injusticia o tenía intención de tomar decisiones por sí misma, se convertía en un anti ejemplo.

Mujer que merecía rechazo, abandono y reclusión. Una mala mujer.

Existen historias también en español que estuvieron olvidadas hasta hoy, sobre mujeres luchando por su libertad. Gracias a repositorios digitales, descubrimos mujeres fascinantes que lucharon por ser libres. Nos permite repensar nuestra propia vida, comparando nuestros tiempos con otros, manteniendo las luchas que consiguieron estos cambios.

Bridgerton  Mujeres malas siglo XIX

Sin duda, tales historias perfilan a la mujer como atractivo principal para los espectadores actuales. Su presencia e interacción con un mundo con colores claros, cinturas ceñidas, normas frías; intriga a quienes concebimos al mundo como un espacio donde el género no debería ser esquema fijo ni definitorio social. Ser público de represión ocasiona extrañeza de laboratorio.

Los argumentos más apreciados, son esas excepciones a las reglas: mujeres en conflicto por el contraste de sus acciones o pensamientos sobre el “deber ser”. Este, se basa en funciones morales y sociales, resumiéndose a atender responsabilidades como esposa, madre e hija.

Actualmente, podemos leer a estas mujeres ficticias (pero tan reales) desde cualquier dispositivo móvil, reconstruyendo esta experiencia visual de un libro antiguo. Dichas herramientas permiten encontrar lo oculto del pasado.

Mujeres malas en la literatura

Dos historias de mujeres malas: Julia, huérfana que huyó a los 18 años con desconocidos, para salvar su vida. Antonia, otra jovencita, tras una violación; tuvo el coraje para vengarse de su abusador hasta las últimas consecuencias.

Julia: libertad o deshonra

Julia protagoniza la novela corta homónima, escrita por Ignacio Manuel Altamirano en 1870. Es parte del volumen Cuentos de Invierno. Las tres flores, editado después por Filomeno Mata en 1880.

Mujer joven, ojos negros y belleza angelical, impuso su fortaleza ante las convenciones de género. Recibió una cuantiosa herencia paterna, que dispondría al cumplir 18 años. Pero su padrastro intentó arrebatársela para favorecer a sus propios hijos varones.

Julia conocida como un espectro nocturno entre los lectores. Al anochecer se encontró a dos foráneos jóvenes, un ingeniero con su jefe, un inglés adinerado. Escapó con ellos para no vivir eternamente encerrada en un convento.

Convenció a los desconocidos para ayudarla a buscar justicia durante un viaje por Ciudad de México, Taxco y Puebla. Era imposible que fuera bien visto una mujer soltera huyendo con dos hombres; el qué dirán, esa furtividad del escape y un enamoramiento repentino se convirtieron en sus peores enemigos para ganar su libertad.

Accede al texto completo en: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra.

Antonia: justicia e infortunio

La valentía al imponer justicia, hace aún más terrible esta desgracia. Antonia es una mujer retratada dentro “Ironías de la vida”, novela publicada en 1851 por Pantaleón Tovar.

Antonia era una ferviente lectora de novelas románticas. Acompañaba a su madre y hermano dentro un departamento austero, rentado. Su casero, un anciano rico y malvado, asesinó a su familia para acorralarla y violentarla sexualmente, obsesionado con su belleza.

Socialmente, esta época juzgaba a una mujer ultrajada, sin marido, con recursos económicos limitados, como sujeto vulnerable, sin remedio. Con pocas salidas para sobrevivir; entre ellas, mendicidad o prostitución. Antonia huyó con unas pocas monedas en su bolsillo, iniciando una nueva vida como prostituta. 

Sin embargo, a pesar del dolor por sus sueños rotos y perder un amor repentino porque lo sintió inmerecido; hace justicia con sus propias manos. Con ello, vengó indirectamente a los demás personajes perjudicados por este villano.

Antonia adquirió las características del héroe masculino de esa época; enfrentándose a peligros, vengándose y sobreviviendo. ¿Cómo lo hizo desde su condición social como mujer? Mezcló sensualidad, danza y fruta envenenada.

El erotismo explícito también era rechazado en narraciones, lo cual aisló estas novelas, ocultando a sus mujeres.

Descarga este clásico olvidado del catálogo digital Instituto Mora.

¿Mujer mala o mujer moderna?

Ambas narraciones presentan a una mujer fuerte que escapa del peligro, defiendiéndose sola, como pueda. Los narradores (voces masculinas) les atribuyen belleza, modales finos, carácter fuerte, cierta “ingenuidad” y orgullo.

Mujer mala


Desafortunadamente, tales elementos mezclados conducen al fracaso en todos los aspectos. Ambas contradicen este voto de obediencia femenino atribuido a la mujer desde nacimiento. Si bien, los textos realzan sus virtudes, también las critican con una dureza injusta a nuestros ojos.

Antonia huyó con un fuerte caudal económico luego del crimen contra su abusador; pero renunció a sus fantasías amorosas porque resultaba “indigna” para cualquier hombre. Mientras, Julia perdió a su verdadero amor por orgullo e independencia. Terminó anclada a un matrimonio “socialmente provechoso”, pero sin amor.

¿Por qué fueron escritos estos personajes si contradicen al deber ser?

Porque su objetivo era contra ejemplificar el comportamiento de la mujer. Mostrar lo que pasaría a cualquier mujer que tratara imponerse ante sus figuras autoritarias, o se distanciara del recato, dulzura, templanza o abnegación.

mujer mala

Sin embargo, ambas novelas no recibieron debida atención en su momento, quizás como precaución ante estas pasiones exhibidas.

Esta narrativa enseñaba a la mujer lectora del siglo XIX, pertenecientes generalmente a sociedad media y alta; que debían ser precavidas con sus lecturas, atendiendo la censura de sus madres, padres, esposos. Sobretodo, las más jóvenes.

Una selección inadecuada de libros o revistas exagerando las pasiones amorosas o libre albedrío, las “alentaría” a manchar la honra familiar. 

Dichos testimonios sobre la visión moral del cuerpo, la mente femenina competen a la reflexión moderna. Las diferentes manifestaciones del arte exponen por igual situaciones normales del pasado que hoy parecen aberrantes; o comportamientos normales que ayer se prohibían. Así nos atrapa esta historia, consumida como series, películas, libros. Fijan un instante del tiempo; ofreciendo futuros interminables para verlas con otros ojos.

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