Cada año espero el equinoccio de primavera con una mezcla de curiosidad y contemplación. Es uno de esos fenómenos astronómicos que pasan casi desapercibidos ya que no hay eclipses espectaculares ni lluvias de estrellas, sin embargo marcan un momento muy preciso en el movimiento de la Tierra.
Durante unas horas, el planeta parece encontrar un punto de equilibrio: el día y la noche duran prácticamente lo mismo. A partir de ahí, la luz comienza a extenderse en el hemisferio norte y la primavera empieza a sentirse no sólo en el calendario, sino también en la temperatura, en las plantas y en la vida cotidiana.
Tal vez por eso, cada año miles de personas en México deciden reunirse para observar este momento. Algunos lo ven como un ritual, otros como una tradición cultural y otros simplemente como una excusa para salir a mirar el cielo.
¿Cuándo es el equinoccio de primavera 2026?
En 2026, el equinoccio de primavera ocurrirá el 20 de marzo a las 9:46 de la mañana (hora del centro de México). Ese es el momento exacto en el que el Sol cruza el ecuador terrestre. Sin embargo, la celebración del equinoccio no suele limitarse a ese instante. Muchas personas aprovechan todo el día o incluso el fin de semana cercano para visitar zonas arqueológicas o participar en actividades relacionadas con la llegada de la primavera.
¿Por qué se recibe el equinoccio?
En México se ha vuelto una costumbre “recibir la primavera” en espacios abiertos o zonas arqueológicas. Es común ver a personas vestidas de blanco, levantando los brazos hacia el Sol o participando en danzas ceremoniales.
Estas prácticas no corresponden necesariamente a rituales prehispánicos exactos, pero sí reflejan algo muy antiguo: la observación del cielo como una forma de entender el tiempo. Las civilizaciones mesoamericanas seguían con atención el movimiento del Sol para organizar calendarios agrícolas y ceremonias religiosas, ya que el cambio de estación marcaba momentos clave para la siembra y el desarrollo de los cultivos.
Hoy el equinoccio se interpreta de muchas maneras. Para algunos representa el inicio simbólico de un nuevo ciclo; para otros, simplemente la llegada de la primavera. Y también está la versión más popular: ir a una pirámide para “cargarse de energía positiva para lo que resta del año”. Sea el motivo por el qué tu recibas el equinoccio, lo cierto es que es un buen pretexto para mirar el cielo y recordar que los ciclos naturales todavía marcan nuestro calendario.
¿Dónde recibir el equinoccio?
En la zona centro de México existen varios lugares donde las personas suelen reunirse para observar el equinoccio o participar en actividades culturales.
Teotihuacán
La zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, es el lugar más visitado para recibir el equinoccio de primavera. Cada año miles de personas se reúnen frente a la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna para observar el cambio de estación y recorrer la antigua ciudad. Actualmente no está permitido subir a las pirámides, pero sí caminar por la Calzada de los Muertos y las plazas ceremoniales.
Teotihuacán está a unos 50 km de la Ciudad de México si quieres evitar complicaciones, un tour puede ser buena opción. Muchos incluyen transporte, guía, comida en restaurante e incluso actividades como temazcal, espectáculos culturales o pequeñas representaciones teatrales sobre la historia del lugar. Esto permite convertir la visita en una experiencia más completa que solo recorrer las pirámides.
El ambiente colectivo es único y permite ver uno de los sitios arqueológicos más importantes de México en una fecha simbólica sin embargo hay muchísima gente, tráfico y filas largas, sobre todo durante el fin de semana del equinoccio.
Templo Mayor
Si no quieres alejarte de la Ciudad de México, el Templo Mayor, en pleno Centro Histórico, es uno de los lugares más accesibles para recibir el equinoccio. En los alrededores del Zócalo es común encontrar grupos de danzantes que realizan ceremonias simbólicas dedicadas al Sol y a los ciclos de la naturaleza. Además de observar las danzas, muchas personas aprovechan para hacerse una “limpia”, un ritual tradicional de origen mesoamericano en el que un practicante utiliza copal, humo, hierbas o sahumerios para realizar una purificación simbólica del cuerpo y del espíritu. La idea es liberar o repeler las malas energías y comenzar la nueva estación con equilibrio.
La ventaja de este lugar es que puedes combinar la experiencia con un recorrido por el Museo del Templo Mayor o por el Centro Histórico, convirtiendo la visita en una forma sencilla —y muy urbana— de marcar la llegada de la primavera.Si no quieres alejarte de la CDMX, el Templo Mayor, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México es el lugar perfecto para recibir el equinoccio con la presencia de grupos de danzantes y ceremonias simbólicas dedicadas al Sol. Además de bailar también podras hacerte una limpia (explicar que es) para repeler las malas energias.