Bad Bunny en SuperBowl Bad Bunny en SuperBowl

Bad Bunny en el Super Bowl: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”

La expectativa era enorme y el artista puertorriqueño no decepcionó.

La fecha marcada llegó. Bad Bunny actuó en el show de medio tiempo del Super Bowl LX, tal como se había confirmado desde septiembre de 2025. La expectativa era enorme y el artista puertorriqueño no decepcionó: llenó el Levi’s Stadium de ritmo, símbolos y energía latina, acompañado por apariciones sorpresa de Lady Gaga y Ricky Martin.

Lady Gaga fue invitada especial de Bad Bunny. Foto: Agencias.

Bad Bunny hizo del medio tiempo del Super Bowl XL un manifiesto latino en horario estelar. En el show más visto del año, el puertorriqueño se adueñó del escenario con una mezcla de reggetón, orgullo cultural y espectáculo a gran escala, frente a una audiencia de más de 100 millones de personas.

Quizás es el punto mediático más alto de su carrera —con un Grammy al Álbum del Año y estatus de figura global— Benito llevó su universo al Levi’s Stadium: una puesta en escena cargada de referencias a Puerto Rico y Latinoamérica, una “Casita” repleta de celebridades y un setlist que recorrió sus mayores hits.

¿Quiénes fueron los invitados de Bad Bunny en el medio tiempo del SuperBowl?


Los invitados sorpresa marcaron el pulso del show: Lady Gaga, importante por fue la única voz en inglés de la noche y demostró que sabía bailar salsa; y Ricky Martin apareció para reforzar el mensaje latino. Entre los famosos que pasaron por La Casita estuvieron Karol G, Cardi B, Jessica Alba, Pedro Pascal y Young Miko.

El show de Bad Bunny tuvo una audiencia de 135.4 millones de personas. Foto: ABC

Con luces, bailarines, discurso político sutil y ritmo sin pausa, Bad Bunny no solo dio un concierto: convirtió el Super Bowl en territorio latino, aunque no a todos —Donald Trump incluido— les haya gustado «No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo», sentenció el republicano en su cuenta de X.

El show fue visto por 135.4 millones de personas, cifra que marca un nuevo récord de audiencia para un Halftime Show del Super Bowl.

¿Quién ganó el Super Bowl además de Bad Bunny?

Por cierto, Seattle Seahawks ganó el Super Bowl LX tras derrotar 29 – 13 a Patriotas, pero ese no es el tema, aunque Mack Hollins, jugador de New England Patriots, sorprendió al llegar esposado y descalzo a Levi’s Stadium, de California, gesto que se interpretó como una protesta teatral contra el trato a los inmigrantes por parte del ICE. Lástima que su equipo perdió.

Estimaciones sugieren que el catálogo musical de Bad Bunny podría incrementar sus ingresos de ~788 500 USD semanales a ~1.7 millones USD tras la actuación, debido al aumento de reproducciones y ventas. Foto: Creative Commons

No importa, Bad Bunny no solo cumplió, sino que logró unir al mundo latino, a fans y no fans, y eso, tiene décadas que no sucedía. En un momento cultural y socialmente delicado con el tema de las deportaciones masivas, el ICE y la ultraderecha conservadora desbocada, su presentación ha sido simbólica y determinante.

Después de todo, no todos los días se pueden ocupár espacios destinados a artistas que representan el lado más radical del conservadurismo americano… como Kid Rock, incondicional de Trump que organizó un show alterno que preservaba «la pureza» del medio tiempo del llamado futbol americano: All-American Halftime Show, que fue un completo desastre de audiencia.

Las reacciones sobre el show de Bad Bunny

«Su nombre artístico es BAD BUNNY… un artista rudo y un bombón. Su nombre de pila es Benito Antonio Martínez Ocasio. Es un apuesto ciudadano estadounidense de 31 años. No se equivoquen. 1917: La Ley Jones otorga la ciudadanía estadounidense a todos los puertorriqueños. Estaré atenta… ¡Soy una gran fan!» dijo ni más ni menos que Lynda Carter, la famosa actriz norteamericana, de mare mexicana, que alguna vez encarnó a La Mujer Maravilla.

Representativo porque se trata de una de las voces longevas de la cultura popular.

«Bad Bunny…mandándote todo el amor, la positividad y el abrazo más grande del mundo. ¡Todos estamos contigo esta noche! Sé que la vas a romper. Estoy aquí contigo de la misma manera que tú estuviste conmigo. ¡Tan orgullosa de ser boricua!», Jennifer Lopez.

Bad Bunny bajó el telón del Medio Tiempo del Super Bowl 2026 con algo más que música. Antes del último tema, tomó un balón marcado con la frase “juntos somos América” y lanzó un mensaje de unidad que convirtió el estadio en un mapa emocional del continente. Identidad, resistencia y orgullo latino, en cadena nacional.

En ese cierre, Benito fue nombrando uno a uno a los países de América Latina y el Caribe —de Paraguay a Haití, de México a Argentina— hasta llegar a Norteamérica. Estados Unidos apareció recién en el puesto 25, una decisión que no pasó desapercibida. El orden no fue casual: fue discurso.

En el show, se llevó a cabo la realización de una boda real en escena durante el show. Foto: AP

«America es para los americanos. Sí, pero para todos los americanos»

«En el primer show de medio tiempo del Super Bowl totalmente en español, tal vez nadie entendió lo que cantó Bad Bunny», comenta el periodista mexicano Ismael Frausto, ex Director Editorial del Diario Basta!, Generador de contenidos y guionista en la estación de radio digital mexicana Alfa 91.3 FM.

«Ni los que hablan inglés ni los que hablamos español. Tal vez nadie entendió lo que cantó (bueno, es un decir) pero, irónicamente, todos entendimos lo que dijo y lo dijo justo en sus caras, justo en SU EVENTO: América es para los americanos. Sí, pero para TODOS LOS AMERICANOS. Una actuación poderosa, tal vez la más poderosa de los últimos años, pletórica de símbolos y reclamos amorosos; sin violencia pero sí con firmeza. Ayer muchos detractores entendimos algo: el talento de Bad Bunny no está en la música (eso es evidente), sino en su capacidad de usarla como canal de comunicación y el hombre sabe comunicar, aunque no sepa cantar«.

Los invitados en la casita de Super Bunny en el Super Bowl. Foto: AP.

La otra opinión sobre el show de Bad Bunny en el medio tiempo

«Bad Bunny no es revolucionario, bad bunny se planta en el debate domestico norteamericano, en la confrontación entre republicanos y democratas, se inserta en la batalla simbolica de los dos partidos estadounidenses que se rechazan»

«Me encanta bad bunny, me encanta su musica, me encanta escuchar sus discos completos y el desarrollo que ha tenido a traves de los años en su producción y sus letras. Pero no es un revolucionario. A un autentico revolucionario no lo presentan en un show de medio tiempo. A un musico revolucionario lo llevan a un estado, lo torturan y revientan hasta que su cuerpo no puede más con el beneplacito de todos los partidos politicos de EU, como a Victor Jara, porque no representa una filiación politica superficial, sino un riesgo sistemico», comentó el analista Sebastián López Serrano.

Así algunas voces que no estaban tan seguras de lo que presenciaron.

Desde su presentación en el Grammy, el mensaje fue de tomar una postura. Foto: AP

¿Bad Bunny le dio su Grammy a Liam Conejo Ramos?

El momento final quedó reservado para Puerto Rico. Su tierra. Su origen. Un homenaje directo que cerró el show con el mensaje más claro de la noche: el Super Bowl también puede hablar en clave latina, y hacerlo sin pedir permiso.

Bad Bunny volvió a meter la política en el escenario más visto de Estados Unidos. Durante su show de medio tiempo en el Super Bowl, el artista puertorriqueño entregó uno de sus premios Grammy a un niño.

Un acto que se tomó como simbólico del caso de Liam y su padre, Adrián Conejo Arias, ciudadano ecuatoriano, quienes fueron detenidos el 20 de enero en Minnesota, a pocos metros de su casa. El caso provocó protestas frente al centro de detención y reavivó el debate sobre migración, infancia y poder estatal. Bad Bunny no lo explicó: lo mostró. Y eso bastó.

El gesto fue simbólico y un mensaje frontal contra las políticas migratorias del país. Así el día después de la esperada presentación de Bad Bunny.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.