Cuánto costará ir al Mundial de Futbol 2026, según una especialista: Los precios para ser testigos de al menos uno de los partidos del próximo Mundial 2026 acaban de ser publicados por la FIFA, y no solamente tienen unos costos sumamente elevados y se alejan de lo popular que fue durante años, sino también la metodología para adquirir una entrada es algo de locura. Ante dicha situación, analizamos la forma que podría cambiar la manera de ingresar a los eventos masivos y el estatus que otorgaría a los afortunados que tienen los medios para comprar un boleto.
Y no solamente hay que desembolsar más de 30 mil pesos por un partido, sino que debes entrar a un sorteo para saber si te permite la FIFA comprar un acceso.

La visión desde el punto de vista socioeconómico
Ahora, ser parte de un Mundial de la FIFA se ha convertido en algo sumamente elitista. La FIFA considera que serán tantos los que quieran entrar a al menos un partido, que hasta se debe sortear a los afortunados, y ya esas personas deberán revisar su economía y no va a importar si tienen los medios sin que afecte a la economía familiar, el propósito es ir a un estadio y tomarse las fotos para las redes sociales y buscar la fama efímera de ser ‘tendencia’, y no tanto el partido por sí mismo.

Pero no sólamente los precios de los boletos y el sistema para adquirirlos son algo que afecta para próximos eventos de clase mundial, sino que ahora los grandes conciertos o un espectáculo que genera tal expectativa, que ya tendrán como referencia el Mundial para sentirse con el derecho de vender accesos selectivos y con precios que ya son ridículos.
Además de pagar un costo sumamente alto, para aquellos que no se quieren arriesgar a no salir en el sorteo, también la FIFA aclaró que se puede adquirir un «acceso» especial, pero ese va de los 300 a los 3,000 dólares. Es decir, si de por sí los precios parecen fuera de este planeta, ahora si quieres un boleto de forma segura, debes pagar más, así que si alguien desea garantizar su estancia en el partido inaugural en el Estadio Azteca, hay que sacar 100,000 pesos, esto sin contar el estacionamiento o el souvenir o hasta la comida.
Comparación entre un concierto y un partido deportivo
Acabamos de ver el concierto donde fue la despedida de Ozzy Osbourne y los precios iban de los 30 hasta los 80 mil pesos, y sin embargo, no hubo un sorteo, pero si una preventa con una fila digital que marginó a miles de entrar al evento. Así que los organizadores vieron el éxito y decidieron vender una «entrada» digital para ver la transmisión en vivo y el precio era cercano a los 100 dólares. Esto nos indica que un evento deportivo ahora se parece mucho a un concierto, es decir, los espectáculos masivos están cambiando a la sociedad y a la economía de las ciudades sedes.

Cómo afecta a las sedes de los grandes eventos
Con esta tendencia, los precios tan altos pueden tener una repercusión en las ciudades sede. Al tener que pagar un costo tan elevado, la gente que viaje de su ciudad de origen a la sede en el Mundial, es probable que ya no tenga los medios para gastar en sitios turísticos, y hasta puede ser que ya no se queden a pernoctar y pagar visitas a museos o restaurantes y ahí gana el organizador y la FIFA, pero la parte fiscal de las ciudades se puede ver afectada en una forma negativa.
Conclusiones de los precios para el Mundial 2026 de la FIFA
Si alguien quiere ver 4 partidos de su selección en la siguiente Copa del Mundo, debe desembolsar 130 mil pesos, y tomando en cuenta la economía mexicana, es el salario mínimo de una familia de casi un año, por lo que seguramente se va a limitar el acceso a la élite de la sociedad y aún así, son precios muy altos, y si tomamos en cuenta que habrá 48 participantes de poco más de 200 afiliados a la FIFA, es probable que se paguen miles de pesos por un partido con poco atractivo futbolístico.

Nada te garantiza que por pagar tanto dinero, vayas a ver un encuentro mejor o al menos del mismo nivel que en la Champions League. Y es casi un hecho que todos los estadios de vean llenos en cada uno de los duelos y las redes sociales se van a inundar de fotos de esas personas que tuvieron la fortuna de estar en un estadio.
Sin embargo, la pasión se impone y la experiencia del Mundial más allá de los costos y del tema social, es una historia que se debe vivir en carne propia.
