Durante años imaginamos el futuro como un lugar lleno de robots, hologramas y enormes pantallas. Sin embargo, una parte de ese futuro llegó de una forma menos espectacular: se convirtió en entretenimiento.
Hoy puedes ponerte un visor para entrar a otro mundo, caminar dentro de un videojuego, conducir un vehículo virtual o interactuar con espacios capaces de reaccionar a tus movimientos. La tecnología ya no solo se mira, también se toca.
Estos son siete lugares de la CDMX donde puedes comprobarlo.
1. Inspark: un parque de diversiones hecho con realidad virtual
Dentro de Plaza Carso funciona Inspark, un espacio de 1,100 metros cuadrados con más de 30 estaciones tecnológicas. Aquí puedes conducir una motocicleta virtual, competir en autos, jugar Beat Saber, volar sobre la CDMX en ala delta o entrar en experiencias donde se mezclan realidad virtual y realidad aumentada.
También utiliza proyecciones interactivas, video mapping, sensores de movimiento y luces robóticas.
Dónde: Lago Zurich 119, Granada, Miguel Hidalgo.
Cuánto: entradas desde $200, según el paquete y las experiencias elegidas.
2. Universum: entrar a otros ecosistemas con un visor
El Museo de las Ciencias de la UNAM lleva décadas acercando la ciencia al público, pero uno de sus espacios más tecnológicos es Imaginare.
La experiencia utiliza realidad virtual para transportar al visitante a diferentes entornos naturales y explorar ecosistemas sin salir de Ciudad Universitaria. Es un buen ejemplo de cómo una tecnología asociada con videojuegos también empieza a convertirse en herramienta educativa.
Dónde: Circuito Cultural de Ciudad Universitaria, Coyoacán.
Horario: miércoles a domingo, de 10:00 a 17:00 horas.
Cuánto: museo $90; Imaginare $100 o combo museo + Imaginare por $150.
3. Minecraft Experience: entrar físicamente a un videojuego
Minecraft dejó la pantalla para ocupar un espacio en Fórum Buenavista. En Minecraft Experience: Villager Rescue, los visitantes recorren diferentes escenarios mientras recolectan recursos, construyen estructuras y se enfrentan a criaturas.
La experiencia utiliza iluminación, proyecciones, sensores y respuestas hápticas para conseguir que las acciones realizadas físicamente tengan consecuencias dentro del mundo digital. Ya no se trata únicamente de controlar un avatar. El jugador se convierte en él.
Dónde: Fórum Buenavista, Av. Insurgentes Norte 259, Cuauhtémoc.
Duración: aproximadamente una hora.
Cuánto: el precio cambia según fecha y horario; hay entradas desde alrededor de $330 más cargos.
4. Omnia VR: caminar dentro de un mundo virtual
Un visor de realidad virtual puede engañar a nuestros ojos. El siguiente paso es conseguir que también participe nuestro cuerpo. Omnia VR cuenta con simuladores físicos con efectos sensoriales, plataformas de movimiento, estaciones de alta definición y una zona Free Roam donde puedes desplazarte sin cables mientras permaneces dentro de un escenario virtual.
La experiencia muestra hacia dónde se mueve el entretenimiento inmersivo: menos controles y más movimiento corporal.
Dónde: Av. Insurgentes Sur 1391, Insurgentes Mixcoac, Benito Juárez.
Horario: actualmente opera todos los días; conviene reservar previamente.
5. Museo Yancuic: una exposición que te rodea
En Iztapalapa, el Museo Yancuic utiliza tecnología inmersiva para explicar algo mucho más cercano que un mundo virtual: el planeta que habitamos.
Una de sus salas emplea proyecciones para mostrar el impacto de la producción y el consumo sobre la Tierra. Otra combina maquetas y recursos sensoriales para recorrer ecosistemas como bosques, selvas, desiertos, cuevas y humedales. Aquí la tecnología no intenta convertirse en protagonista. Funciona como una nueva manera de contar una historia.
Dónde: Ermita Iztapalapa, junto al CETRAM Constitución de 1917.
Horario: miércoles a domingo, de 10:00 a 17:00 horas.
6. MiBIMBO: tecnología para explicar cómo se fabrica lo cotidiano
Uno de los museos más nuevos de la CDMX abrió en enero de 2026. MiBIMBO ocupa alrededor de 3,000 metros cuadrados en el Centro Histórico y cuenta con más de 80 exhibiciones y experiencias distribuidas en distintas zonas.
El recorrido combina materiales audiovisuales, instalaciones interactivas y experiencias inmersivas para mostrar desde los procesos de producción hasta la innovación tecnológica y la electromovilidad. El resultado también revela cómo están cambiando los museos: observar objetos detrás de una vitrina ya no es suficiente.
Dónde: Isabel La Católica 51, Centro Histórico.
Horario: martes a viernes de 9:00 a 18:00; sábado y domingo de 10:00 a 19:00 horas.
7. Papalote Museo del Niño: aprender tocando sigue siendo tecnología
Antes de que las experiencias inmersivas se convirtieran en tendencia, Papalote ya había construido buena parte de su identidad alrededor de una idea: tocar para entender.
Actualmente el museo combina exhibiciones interactivas con espacios digitales como su Domodigital, donde las proyecciones transforman una pantalla tradicional en una experiencia envolvente.
Es quizá el ejemplo más sencillo de esta lista, pero también uno de los más importantes: muchas de las interfaces que hoy llamamos inmersivas parten de convertir al espectador en participante.
Dónde: Av. Constituyentes 268, Bosque de Chapultepec.
Horario: martes a viernes de 10:00 a 18:00; sábado y domingo de 10:00 a 19:00 horas.
El futuro dejó de ser algo que solamente miramos
Hay algo en común entre ponerse un visor en Universum, caminar por Minecraft o conducir una motocicleta virtual en Inspark, la pantalla empieza a quedarse pequeña.
Durante décadas nuestra relación con la tecnología consistió principalmente en observarla y después en tocarla mediante teclados y pantallas. La siguiente interfaz parece querer incorporar todo el cuerpo: movimiento, espacio, sonido y percepción.
Quizá por eso estos lugares resultan más interesantes que cualquier exhibición sobre “el futuro” y no intentan explicarnos cómo será, nos dejan entrar un rato en él.