México cuenta con empresas que desarrollan tecnología para detectar fallas en neumáticos, fabricar prótesis personalizadas y mejorar el aprovechamiento de residuos electrónicos. Otras trabajan en componentes para robots y pruebas médicas que buscan identificar enfermedades desde sus primeras etapas.
Aunque operan en sectores diferentes, estas compañías tienen algo en común: desarrollan soluciones tecnológicas propias para atender necesidades de la industria, la movilidad y la salud.
Algunas surgieron de proyectos universitarios, mientras que otras comenzaron con equipos de ingenieros que identificaron problemas en sus actividades profesionales. Con el tiempo, sus propuestas dieron paso a empresas que buscan competir en el mercado nacional e internacional.
Sin embargo, sus avances no se encuentran en la misma etapa. Mientras unas ya comercializan productos, otras todavía deben superar pruebas técnicas, obtener financiamiento o validar sus tecnologías antes de ofrecerlas al público.
Estas son cinco empresas mexicanas de tecnología que desarrollan soluciones en distintas industrias.
1. Quinta Tech utiliza inteligencia artificial para monitorear llantas
Las llantas de un vehículo pueden proporcionar información sobre su estado y desempeño. Factores como la presión, temperatura, desgaste y carga permiten identificar condiciones que afectan su funcionamiento.
A partir de estos datos, Quinta Tech, empresa originaria de Querétaro, desarrolló un sistema que combina sensores, telemetría e inteligencia artificial para monitorear neumáticos, especialmente en flotas de transporte.
Su tecnología analiza más de 30 parámetros y permite conocer el comportamiento de las llantas durante su operación. Con esta información, las empresas pueden tomar decisiones sobre mantenimiento y reemplazo de neumáticos.
El sistema fue lanzado al mercado en enero de 2026 y ya cuenta con clientes en México y Estados Unidos, de acuerdo con información de KPMG.

La compañía, fundada por Miguel Gutiérrez Elizondo, reporta que su tecnología puede aumentar hasta 42% la vida útil de las llantas y reducir 55% los incidentes relacionados con neumáticos que revientan o se desprenden. Estas cifras corresponden a resultados comunicados por la empresa y no representan beneficios garantizados para todos los vehículos.
En agosto de 2026, Quinta Tech ganó la competencia Global Tech Innovator de KPMG México, reconocimiento que le dio la oportunidad de representar al país en la final internacional programada para noviembre en Lisboa, Portugal.
Con su expansión, la empresa busca llevar su sistema de monitoreo a más flotas y mercados, donde deberá demostrar su funcionamiento en diferentes condiciones de transporte.
2. Muscle Fox Bionics desarrolla prótesis personalizadas con impresión 3D
La fabricación de prótesis también forma parte de los sectores donde empresas mexicanas están desarrollando tecnología propia. Una de ellas es Muscle Fox Bionics, compañía originaria de Morelia, Michoacán, que diseña dispositivos personalizados mediante impresión 3D, ingeniería mecánica y robótica.
Su propuesta busca ofrecer alternativas nacionales a las prótesis importadas, con diseños que puedan adaptarse a las características físicas y necesidades de cada usuario.
El proyecto comenzó como una iniciativa universitaria de ingeniería y posteriormente evolucionó hacia una empresa enfocada en tecnología biomédica.
De acuerdo con su sitio oficial, el equipo desarrolló su primer prototipo funcional en 2020 y reportó la entrega de más de 20 prótesis hasta 2024. La constitución formal de Muscle Fox Bionics ocurrió en 2025.

Para fabricar sus dispositivos, la empresa utiliza herramientas de diseño asistido por computadora, impresión 3D y componentes mecánicos. Estas tecnologías permiten elaborar piezas personalizadas y realizar ajustes de acuerdo con los requerimientos del usuario.
Sin embargo, el desarrollo de una prótesis no termina con su fabricación. También requiere evaluar su funcionamiento, resistencia, comodidad y adaptación a las actividades cotidianas de cada persona. Por ello, Muscle Fox Bionics combina sus procesos de ingeniería con atención y acompañamiento para los usuarios.
Su objetivo es ampliar el acceso a dispositivos de asistencia desarrollados en México, en un mercado donde los costos y la disponibilidad de tecnología especializada representan desafíos.
3. FDJ Robotics fabrica en Tijuana componentes para robots
Los equipos de robótica que participan en competencias nacionales e internacionales necesitan motores, sensores, ruedas y placas electrónicas especializadas. Sin embargo, conseguir estos componentes puede implicar importaciones y tiempos de espera de varias semanas.
Esta dificultad motivó la creación de FDJ Robotics, empresa fundada por estudiantes y egresados de CETYS Universidad, campus Tijuana.
Sus fundadores, David Alejandro Nava Avendaño, Jesús David Gómez Oropeza y Fernando Josué Muñoz Márquez, identificaron esta necesidad durante su participación en competencias de robótica en México, Estados Unidos y Japón. Con esa experiencia comenzaron a desarrollar componentes propios, entre ellos ruedas de alta tracción, sensores y placas electrónicas.
La compañía también diseña proyectos completos para academias dedicadas a la enseñanza de robótica y disciplinas STEM, que integran ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Su propuesta busca reducir la dependencia de componentes importados mediante el diseño y la fabricación de piezas en Tijuana.

Además de atender a participantes de competencias, FDJ Robotics pretende ampliar sus operaciones y contribuir al desarrollo de capacidades de manufactura tecnológica en Baja California.
El 1 de septiembre de 2026, la empresa obtuvo el primer lugar en el foro de emprendimiento CREO MX Rosarito, donde recibió un premio de 50 mil pesos.
Los recursos se destinarán a fortalecer su operación mediante la compra de una impresora de resina, inventario y mejoras en la logística de envíos. Para sus fundadores, uno de los siguientes pasos será ampliar la capacidad de producción y atender a más clientes sin depender de largos procesos de importación.
4. Urbana Mineralis utiliza inteligencia artificial para aprovechar residuos electrónicos
Los teléfonos celulares, computadoras y baterías que dejan de utilizarse contienen materiales que pueden recuperarse. Sin embargo, su aprovechamiento requiere procesos adecuados de identificación, clasificación y tratamiento. En este sector participa Urbana Mineralis, empresa mexicana fundada en 2025 y ubicada en la Ciudad de México.
La compañía desarrolla herramientas tecnológicas para mejorar la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, conocidos como RAEE. Entre sus soluciones se encuentra un sistema de inteligencia artificial y visión computacional que permite identificar y clasificar baterías y tarjetas de circuitos electrónicos.
También cuenta con plataformas de trazabilidad para registrar el recorrido de los residuos desde su recolección hasta las etapas de procesamiento. Estos sistemas buscan facilitar el seguimiento de los materiales y generar información sobre su manejo, recuperación y aprovechamiento.
La empresa también trabaja en soluciones relacionadas con la recuperación de metales críticos, utilizados en diferentes actividades industriales y en la fabricación de dispositivos tecnológicos.

Su proyecto cuenta con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aprobó en septiembre de 2025 una operación para impulsar la valorización de residuos electrónicos en México. La iniciativa contempla mejorar el manejo de estos materiales mediante herramientas tecnológicas y modelos de consultoría e intermediación.
Con ello, Urbana Mineralis busca participar en una cadena de aprovechamiento que permita recuperar recursos presentes en equipos desechados y reducir las dificultades de su gestión.
5. Bio-Omix desarrolla una prueba para detectar el riesgo de diabetes gestacional
En el sector salud, Bio-Omix trabaja en una tecnología que busca identificar el riesgo de diabetes gestacional durante las primeras semanas del embarazo. La empresa mexicana está vinculada con investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen).
Su desarrollo consiste en una prueba molecular que analiza biomarcadores metabólicos presentes en pequeñas muestras de sangre. La tecnología utiliza herramientas de laboratorio, bioinformática y aprendizaje automático para identificar patrones relacionados con alteraciones del metabolismo.
De acuerdo con información publicada por Gaceta UNAM, los investigadores desarrollaron una herramienta que podría reconocer señales de riesgo hasta tres meses antes que las pruebas convencionales.
Actualmente, la diabetes gestacional suele diagnosticarse entre las semanas 24 y 28 del embarazo mediante una prueba de tolerancia a la glucosa. En cambio, la propuesta de Bio-Omix busca identificar cambios desde el primer trimestre, a partir del análisis de ocho biomarcadores.

El desarrollo partió de un estudio piloto con 17 mujeres embarazadas, cuyos resultados permitieron identificar alteraciones metabólicas previas al diagnóstico convencional.
Sin embargo, la prueba todavía se encuentra en desarrollo y validación clínica, por lo que no está disponible de manera generalizada para las pacientes.
Sus investigadores trabajan en comprobar su precisión mediante estudios en instituciones de salud, entre ellas el Instituto Nacional de Perinatología y el Instituto Materno Infantil del Estado de México.
Bio-Omix recibió el Premio a la Innovación Farmacéutica 2025, otorgado por el Consejo Farmacéutico Mexicano y Fundación UNAM.
Además de las pruebas clínicas, la empresa enfrenta el desafío de proteger su tecnología, conseguir financiamiento y establecer alianzas que permitan llevarla a los servicios de salud.
De la investigación al mercado, los retos de las empresas tecnológicas mexicanas
Los proyectos de estas cinco empresas muestran cómo la tecnología desarrollada en México tiene aplicaciones en sectores que van desde el transporte y la manufactura hasta la salud y el manejo de residuos. No obstante, sus modelos de negocio presentan diferencias importantes.
Quinta Tech ya comercializa su sistema de monitoreo de neumáticos, mientras que Muscle Fox Bionics desarrolla dispositivos de asistencia personalizados. Por su parte, FDJ Robotics fabrica componentes para robots y busca ampliar su capacidad de producción.
En el caso de Urbana Mineralis, la apuesta se concentra en mejorar la gestión de residuos electrónicos mediante herramientas digitales. Bio-Omix, en cambio, todavía necesita avanzar en la validación clínica de su prueba médica. Estas diferencias también determinan los recursos que requiere cada empresa para crecer.
Mientras algunas necesitan fortalecer su producción y distribución, otras deben invertir en investigación, pruebas especializadas o procesos regulatorios. Por ello, el acceso a financiamiento, la validación tecnológica y la capacidad de comercialización serán factores para que estas soluciones amplíen su presencia en el mercado.
Los cinco proyectos representan distintas etapas del desarrollo tecnológico en México y permiten identificar tanto las aplicaciones de la innovación nacional como los obstáculos que enfrentan las empresas para convertir sus avances en productos y servicios.
