Un robot humanoide con sombrero y mandil camina entre cajas de frutas en la Central de Abasto. A su lado avanza un perro robot mientras comerciantes y visitantes sacan sus teléfonos para grabarlos.
La escena ocurrió en junio de 2026 y se volvió viral. Sin embargo, ninguno de los dos estaba sustituyendo a los diableros ni despachando mercancía. Su presencia fue una demostración cuyo propósito no fue informado oficialmente.
Lo curioso es que mientras estos robots llamaron la atención precisamente por su apariencia, en otros puntos de la CDMX las máquinas ya realizan tareas mucho menos espectaculares: llevan alimentos, preparan bebidas y ayudan a automatizar servicios.
Estos son algunos lugares donde el futuro robótico ya empezó a asomarse.
1. Tenedor del Cielo T2: el robot que lleva la comida
Dentro de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Tenedor del Cielo incorporó un BellaBot Pro, robot de servicio desarrollado por Pudu Robotics.
Su trabajo es bastante más cotidiano de lo que imaginamos cuando pensamos en robótica: puede transportar alimentos, apoyar el servicio de los meseros y desplazarse de manera autónoma evitando obstáculos. También puede mostrar promociones e interactuar con los clientes.
La diferencia es importante. El objetivo no consiste necesariamente en eliminar al mesero, sino en automatizar parte del recorrido repetitivo entre cocina y mesas.
2. Tenedor del Cielo T1: un robot prepara tu bebida
En la Terminal 1 del mismo aeropuerto hay otro tipo de robot. Se llama Av8r y fue presentado por la empresa mexicana MIXARM como el primer robot bartender de México.
En lugar de ojos o piernas, aquí encontramos un brazo robótico capaz de automatizar la preparación de bebidas mediante recetas programadas. El sistema está disponible las 24 horas.
Quizá ésta sea una imagen mucho más cercana al futuro de la automatización: máquinas especializadas en hacer una tarea concreta cientos de veces y con movimientos precisos.
3. Palacio de los Deportes: un bartender robótico para eventos masivos
La misma tecnología de MIXARM también ha llegado al Palacio de los Deportes. La empresa ha documentado el uso de su robot bartender durante eventos realizados en este recinto de la CDMX, donde la automatización permite preparar grandes cantidades de bebidas cuando miles de personas necesitan ser atendidas prácticamente al mismo tiempo.
Aquí el robot tiene otra función. No está permanentemente detrás de la barra esperando clientes. Aparece cuando la escala convierte una tarea repetitiva en un problema de velocidad.
4. Supermercados: el robot que quiere ayudarte a comprar
Un robot pequeño se mueve entre los pasillos, se acerca a los consumidores y puede recomendarles productos. Es Shopperbot, una tecnología desarrollada por PepsiCo México para explorar nuevas formas de interacción dentro de tiendas y supermercados.
El robot utiliza lenguaje natural, puede mostrar productos en una pantalla y también detectar espacios donde falta mercancía. Durante sus pruebas llegó a registrar un promedio de 629 interacciones diarias con consumidores.
Sin embargo, hay una precisión importante: PepsiCo no mantiene una lista pública de supermercados de CDMX donde Shopperbot opere actualmente de manera permanente. Por eso este caso debe entenderse como una implementación de la tecnología en retail y no como un robot que encontrarás garantizadamente en determinada sucursal.
5. Central de Abasto: los robots que consiguieron detener al mercado
El último caso es paradójicamente el que inició esta historia. En junio de 2026, un humanoide vestido con sombrero y mandil apareció caminando por la Central de Abasto acompañado de un perro robot.
Videos difundidos en redes mostraron a las máquinas recorriendo pasillos, saludando e interactuando con comerciantes y visitantes. La escena parecía especialmente extraña por el escenario: dos símbolos de la robótica contemporánea caminando entre puestos, cajas, alimentos y diableros en uno de los centros de comercio más grandes de la ciudad. Pero no estaban trabajando allí.
No existe información que permita afirmar que estos robots hayan sido incorporados a las operaciones de la Central de Abasto. Su recorrido fue una demostración y las fuentes que documentaron la aparición señalaron que no se había informado oficialmente su propósito. Precisamente por eso resulta un buen contraste.
Los robots que cambiarán la CDMX quizá sean los que dejemos de mirar
La robótica de servicio ya se comercializa en México para tareas que van mucho más allá de servir alimentos. Existen máquinas autónomas diseñadas para limpieza, hospitales, hoteles, almacenes, manufactura y transporte de mercancías.
Empresas distribuidoras de Pudu Robotics incluso reportan más de 200 robots instalados en diferentes negocios del país. Por ahora, encontrar un humanoide caminando entre frutas en la Central de Abasto sigue siendo suficiente para sacar el teléfono y grabarlo. Pero quizá ésa no sea la señal más importante.
Los robots que realmente podrían transformar nuestra vida cotidiana probablemente serán mucho menos llamativos: una máquina que lleva platos, un brazo que prepara una bebida, otra que mueve mercancía o un dispositivo que limpia un espacio mientras nosotros seguimos caminando.
El verdadero momento en que los robots se vuelvan cotidianos en la CDMX llegará cuando haya uno trabajando frente a nosotros y ya no sintamos la necesidad de sacar el teléfono.