Bad Bunny: Su residencia y el impacto cultural y nacionalista: El viernes 11 de julio pasado, Bad Bunny hizo historia con el inicio de su esperada residencia en la isla del encanto, su natal Puerto Rico. En total son 30 shows los que tendrán lugar en el Coliseo de la capital — lugar con capacidad para 18,500 personas—, en un evento que desde que se reveló, marcó un antes y un después en la carrera de Benito Antonio Martínez Ocasio, más conocido como Bad Bunny. Lo shows tendrán su culminación el 14 de septiembre
Los números de la residencia de Bad Bunny
Con ya revelados grandes sold outs en todas las fechas contempladas, la asistencia aproximada será de 555,000 personas en los 30 shows. Tomando en cuenta que Puerto Rico cuenta con 3.235.289 habitantes, significa que una sexta parte de la población boricua, formará parte de la historia estando presente en uno de los conciertos, para festejar el legado de Bad Bunny.
Cabe mencionar que las primeras nueve funciones de la residencia serán exclusivamente para residentes de Puerto Rico, lo que le da un caracter nacionalista y local a estas presentaciones. Priorizar a sus compatriotas para la residencia “indica que el artista está hablando personalmente a los puertorriqueños antes que a nadie en el mundo”, aseguró Jorell Meléndez-Badillo, historiador de Puerto Rico, para la CNN.
Aún así, con todo y el apoyo a los residentes, se esperan más de 100,000 visitantes atraídos por el ambiente de festejo que mueve a la isla. Es tal el impacto cultural, que se espera una gran y millonaria venta de accesorios relacionados con Bad Bunny, como la pava puertorriqueña por ejemplo —que es un sobrero de paja, tradicional de la provincia boricua—, los tours por su pueblo natal y hasta, la edición y venta —y esto no es broma— de un diccionario especial para entender las letras de sus canciones, un libro creado por la lexicóloga Maia Sherwood Droz que hace la de «ABC» para entender las palabras locales y modismos a los que recurre el cantautor.
Y sí, habrá alternativos quienes prefieran escuchar Isla de encanta de Pixies y sean enemigos acérrimos del Conejo Malo y su supuesta subversión cultural, pero nadie, absolutamente nadie, puede negar el impacto del artista que con el reggaetón, el trap y la música latina como arma silenciosa (y pacífica, aunque sea paradójica la analogía), ha creado una revolución.
Los precios del show, son los siguientes, según la productora Move Concerts: Nivel Principal: $125.00 a $175.00, Club Seats $150.00, Arena: $250 y Nivel Superior de $35.00 a $80.00 (los costos son en dólares). Después de todo, Bad Bunny es un artista que supera los 600 millones de vistas en YouTube, y los récords son lo que le sobra, nos guste o no (400.000 boletos vendidos en tan solo cuatro horas, por ejemplo).
La realización del evento de la residencia, además, según Discover Puerto Rico, generará un impacto económico aproximado de de US$ 200 millones para Puerto Rico. La música y el festejo siempre están latentes en la isla, pero lo que está pasando con Bad Bunny en esta residencia va mucho más allá del espectáculo y el show banal.
«No es solo un concierto. Es Puerto Rico diciendo presente ante el mundo. Una revolución cultural», son algunos de los encabezados de los principales medios puertorriqueños.
Hace poco más de una semana, en el contexto de la guerra contra los inmigrantes emprendida por Trump, Bad Bunny le hizo un homenaje en el video de NUEVA YOL «a los 30 nacionalistas que pusieron la bandera de Puerto Rico en la estatua de la libertad el 25 de octubre de 1977 y a Tito Kayak que hizo lo mismo en el 2000», como comentó el mismo artista en su cuenta de Instagram. «La bandera AZUL CELESTE vuelve a posarse sobre la cabeza del símbolo de la libertad de los EEUU», fue también parte de su mensaje que rinde tributo al pasado. Si hablamos en términos de numerologia, es Interesante notar que la nomenclautura de sus conciertos corresponde al número de activistas —a lo que catalogó como nacionalistas— de aquel episodio histórico. Es decir, 30.
El tema NUEVA YOL celebra en clave de salsa urbana, la migración puertorriqueña en la ciudad de Nueva York y las contribuciones que ese grupo latino ha legado a norteamérica.
Recordemos que como parte de la figura de protectorado que forma parte de un territorio estadounidense, Puerto Rico no posee la categoria de estado, pero aunque sus residentes sí sean ciudadanos estadounidenses de forma oficial, no pueden ejercer voto para el presidente en las elecciones generales en Estados Unidos.
“PR es un territorio no incorporado de Estados Unidos, pero tiene bandera, cultura e identidad propia” son algunos de los mensajes que se leen en las pantallas de los shows de la residencia del cantante.
¿Cuál es el set-list de la residencia de Bad Bunny?
ALAMBRE PúA, KETU TeCRÉ, EL CLúB, La Santa, PIToRRO DE COCO, El apagón, EL CALENTÓN, WELTiTA, KLOuFRENS, BOKeTE, Si estuviésemos juntos, Solo de mi / Ni bien ni mal, Amorfoda, STAGE B: LA CASA, TURiSTA, EXTRAÑO A PUERTO RICO, NUEVAYoL, Tití me preguntó, Neverita, Si veo a tu mamá, La romana, La Jumpa, VOY A LLeVARTE PA PR Play, Me porto bonito, No me conoce / Bichiyal / PERRO NEGRO / Yo perreo sola, Efecto, Safaera, LLAMADA, VeLDÁ, EoO, CAFé CON RON, Ábreme paso, LA MuDANZA, LO QUE LE PASÓ A HAWAi, LOS SOBRINOS, Callaíta (Salsa version), BAILE INoLVIDABLe, DtMF y LA MuDANZA, es el set completo que el artista interpretó en el primer concierto, y que no tendrá variaciones graves durante los 30 shows en el panorama.
«Odio la política. Cuando te dije que en Puerto Rico se habla más de sexo que de política, mentí. Allá se habla de política siempre, pero de una manera enfermiza, y mi generación creció huyendo de ella, cosa que está mal, pero es como si fuera una mala experiencia la política en mi país», declaró el atista en una entrevista con GQ, dejando claro que sus prestensiones nacionalistas son sólo un complemento de su música, pero que no pretende incursionar en esos terrenos políticos y de cargos administrativos de manera formal.
¿Qué viene para Bad Bunny después de su histórica residencia?
Por si fuera poco, vienen otras grandes cosas para Bad Bunny, como el estreno este 29 de agosto de Caught Stealing, la nueva película del director de culto Darren Aronofsky. Además, en el contexto del inicio de su residencia en Puerto Rico, el cantante lanzó el single Alambre de Púa. La residencia en Puerto Rico dio también punto de partida a un tour mundial que a incluye a República Dominicana, Costa Rica, México, Colombia, Perú, Chile y Argentina, además de Brasil, Australia y Japón y destinos europeos: España, Portugal, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Italia y Bélgica.
¿Por qué Bad Bunny no incluyó a Estados Unidos en su gira 2025-2026?
Es de notarse que la gira mundial 2025-2026: Debí Tirar Más Fotos, no incluye conciertos en Estados Unidos, lo cual se ha tomado como una declaración de principios un tanto radical y extraña, ya que se está perdiendo un mercado imponente. Además, algunos de sus detractores han señalado que si renegara de todo lo estadounidense, no hubiera aceptado participar en la mencionada película de Darren Aronofsky, norteamericano de ascendencia judia-pólaca.
Sin duda, vienen buenos tiempos para el artista de 31 años de edad, que sigue revolucionando el mundo de la música y descentralizando la industria.