Celulares e inteligencia artificial en las escuelas de México Celulares e inteligencia artificial en las escuelas de México

México quiere sacar los celulares de las escuelas justo cuando la inteligencia artificial entra a las aulas

México prepara nuevas reglas para limitar los celulares en primarias y secundarias mientras la inteligencia artificial gana espacio entre los estudiantes. En Interesante analizamos por qué el verdadero reto para las escuelas será enseñar cuándo utilizar la tecnología y cuándo conviene apagarla.

El mismo estudiante al que se le pide aprender a utilizar inteligencia artificial pronto tendrá que guardar el celular durante toda la jornada escolar.

México avanza hacia nuevas restricciones para los celulares en las escuelas de primaria y secundaria y la medida busca reducir distracciones, interrupciones y algunos de los problemas que comienzan en las pantallas y terminan trasladándose al salón de clases. Pero llega en un momento particular: mientras se intenta sacar el teléfono del aula, la inteligencia artificial ya está entrando en ella.

La discusión, por lo tanto, dejó de ser simplemente cuánta tecnología debe haber en una escuela. Ahora también habrá que decidir qué tecnología sirve para aprender y cuál está compitiendo por la atención de los estudiantes.

Celulares en las escuelas de México: qué cambiará

Las autoridades educativas de las 32 entidades acordaron establecer nuevas reglas para el uso de dispositivos personales en las escuelas durante una reunión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu).

Para primaria y secundaria se plantea restringir celulares y otros dispositivos personales durante toda la jornada escolar, incluidos los recreos. La aplicación está prevista para comenzar el 3 de noviembre de 2026, aunque el acuerdo deberá completar su formalización oficial.

En educación media superior, las reglas podrán establecerse con cada comunidad escolar, mientras que las universidades conservarán autonomía para definir sus propios criterios. Sin embargo, la decisión tampoco apareció de repente.

Durante agosto, la Secretaría de Educación Pública realizó una consulta nacional en la que participaron 565,396 maestras y maestros de educación básica. El 81% se manifestó a favor de establecer reglas para garantizar un uso seguro y pedagógico de los dispositivos digitales.

Las respuestas muestran por qué. El 40% señaló dificultades para mantener la atención debido al uso de celulares, 38% mencionó interrupciones de las actividades escolares y 34% observó abandono de espacios de convivencia. Además, 38.7% indicó que algunos conflictos iniciados en redes sociales terminan trasladándose a las escuelas.

Es decir que el teléfono puede estar dentro de una mochila y, aun así, lo que sucede en su pantalla continúa entrando al salón.

La inteligencia artificial ya está dentro de las escuelas

Y es aquí donde aparece la paradoja. Mientras México intenta limitar el dispositivo, los estudiantes ya utilizan una de las tecnologías que probablemente transformará su educación.

Los resultados de PISA 2025, publicados por la OCDE en septiembre, muestran que 47% de los estudiantes mexicanos de 15 años utiliza chatbots de inteligencia artificial para ayudarse a aprender al menos una vez por semana. El promedio entre los países de la OCDE es 46%.

Pero no solamente los utilizan para hacer una pregunta. En México, 40% recurre a estas herramientas para realizar una primera investigación sobre algún tema, 34% para resumir lecturas y 35% para redactar trabajos escolares. Ante ello, solo 8% respondió que nunca o casi nunca utiliza inteligencia artificial en las actividades escolares consideradas por PISA.

Inteligencia artificial y educación digital entre estudiantes de México
Casi la mitad de los estudiantes mexicanos de 15 años reportó utilizar chatbots de inteligencia artificial para aprender al menos una vez por semana, según PISA 2025. Foto: Canva

Eso significa que la tecnología que las escuelas tendrán que enseñar a utilizar probablemente vive dentro del mismo dispositivo que ahora buscan limitar.

¿Quitar los celulares mejora la atención?

Incluso, los datos muestran que la distracción sí es un problema. De acuerdo con PISA 2025, 37% de los estudiantes mexicanos afirmó que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales durante la mayoría o todas las clases de ciencias. En el promedio de la OCDE, la proporción fue de 28%.

Además, solamente 27% de los estudiantes mexicanos asistía a escuelas donde los celulares estaban prohibidos dentro del plantel. Entre quienes estudiaban en escuelas con estas restricciones, la probabilidad de reportar distracciones digitales era aproximadamente 25% menor.

Sin embargo, quitar el teléfono no significa que toda tecnología educativa sea perjudicial. La evidencia de PISA también distingue entre utilizar herramientas digitales con un propósito y hacerlo de manera intensiva o sin orientación. El uso moderado puede acompañar el aprendizaje; el segundo puede favorecer distracciones y una relación más superficial con los contenidos.

Ahí está la diferencia que las escuelas tendrán que aprender a administrar. El problema no necesariamente es tener una pantalla enfrente, sino puede ser no saber cuándo utilizarla y para qué.

La SEP también quiere llevar inteligencia artificial a la educación

La aparente contradicción se vuelve todavía más clara al observar la propia agenda educativa. En septiembre, la SEP y la UNESCO acordaron colaborar en temas relacionados con transformación digital educativa y uso ético de la inteligencia artificial.

México, entonces, está haciendo dos movimientos al mismo tiempo. Por un lado, busca disminuir la presencia cotidiana de celulares personales en las escuelas. Por otro, necesita preparar a los estudiantes para utilizar inteligencia artificial, plataformas digitales y otras herramientas que probablemente encontrarán en prácticamente cualquier profesión.

Y no necesariamente son decisiones opuestas, la diferencia está entre tener acceso a una tecnología y saber utilizarla.

Durante años, digitalizar la educación significó principalmente conseguir computadoras, conexión a internet, tabletas y plataformas. La llegada de la inteligencia artificial agrega una pregunta distinta: qué hacer una vez que todas esas herramientas ya están disponibles.

Guardar el celular será la parte sencilla

A partir de las nuevas reglas, millones de estudiantes tendrán que acostumbrarse a pasar varias horas sin consultar constantemente su teléfono. Pero al terminar las clases volverán a encontrarse con TikTok, videojuegos, algoritmos de recomendación, buscadores y asistentes de inteligencia artificial.

Por eso, guardar el celular puede resolver una parte inmediata del problema, pero no la más difícil. La siguiente etapa de la educación digital tendrá que enseñar a niñas, niños y adolescentes a reconocer cuándo una tecnología sirve para investigar, crear o aprender y cuándo simplemente está intentando conservar su atención durante unos minutos más.

Y es quizá ahí esté el verdadero cambio. Después de años pensando que modernizar una escuela significaba introducir más tecnología, México empieza a enfrentarse a una pregunta diferente: ¿qué pasa cuando educar para un mundo tecnológico también significa aprender cuándo guardar la pantalla?

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